Después de 61 años de nobles servicios, el 18 de octubre de 2006 el Servicio de Traducción al Español de las Naciones Unidas en Nueva York despidió finalmente a los dictáfonos tradicionales, que fueron gradualmente reemplazados por el dictado digital, el reconocimiento de voz, la traducción asistida por computadora y el eufemístico keyboarding.

Eduardo Bauzá


(En la foto, Elsa Mikhailine y Teresa Marín.)